Shanzhai-Byung Chul Han

byung-chul-han

Han-Shanzhai. Foto-performance. José Alberto Sánchez. 2016.

Ha aparecido en español el último trabajo conocido de Byung Chul Han llamado Shanzhai, publicado por La caja negra editora argentina.

A diferencia de sus otros libros, ubicados en lo esperado,  en la opinión predecible, con un tono al estilo Baudrillard,  Shanzhai  toma una desviación.  Tomando como punto de partida la falsificación, el libro profundiza en el caso chino para entender las diatribas de lo original y las copias, de la decosntruccion .  Explora el elemento de la nada para entender los acertijos de la autenticidad y la falsedad, la mentira y la verdad.  Partiendo de Hegel,  en la sospecha de que los chinos se  sustentan en la mentira, elabora una rica disertación que permite llegar hasta la copia como característica material o como condición a-moral. La transformación continúa se opone a la idea de identidad occidental, al sentido de permanencia, de conservación.

Un libro rico,  que permite pensar fenómenos como internet,  más allá de los agotados análisis académicos sobre el tema de las redes y los datos , o los procesos de informalidad en el mundo global.  Una mezcla de filosofía,  estética y sociología.

Su utililidad biene bien con el caso mexicano, lleno de una situación cuyo principal desplazamiento es el desorden tecnológico, reflejado en la piratería en la clonación de información en el crecimiento demedido de espejos informativos, de consumidores sin criterio.

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Vestuario de tinta: entrevista

Vestuario de tinta

Como pretexto de la publicación de mi libro de poesía Vestuario de tinta (UJAT 2015), fue publicada esta entrevista que ahora comparto en este espacio.

La poesía que viste y desviste: entrevista a José Alberto Sánchez Martínez

Por Juan de Jesus López *

 

Mi buen amigo José Alberto, he leído con sorpresa y agrado su poemario “Vestuario de tinta” recién publicado por la UJAT, lo que me motiva a hacerle algunas preguntas un poco como adelanto de lo podríamos platicar cuando venga a Villahermosa para presentarlo. En rigor, algunas no son preguntas sino apuntes de impresiones que me gustaría que confirme y de paso extendiese.

–Tras la lectura del libro “Vestuario de tinta” que a su vez se divide en dos apartados: Atuendo para la oscuridad y Atuendo para la iluminación, he llegado a la conclusión que, parafraseando el “espíritu poético” de sus páginas podrías decir que se trata de un “vestuario de palabras” para el día o la noche.

JA- “Vestuario de tinta” es en sí mismo un título metáforico. Se ramifica en muchas cosas y seres. Por ejemplo una de las razones por las que he elegido este título es porque foneticamente vestuario se confunde con bestiario. Siempre he creido que una de las formas de humanizar nuestra animalidad es por medio de la vestimenta. La vestidura corresponde en este caso al lenguaje. Sin embargo, creo que a diferencia de la razón, la poesía desviste de una falsedad a nuestra época, borra la insignia, el orden, la obligación, todo esto través de un idioma lleno de imágenes, de juegos. “Vestuario de tinta” es por lo tanto una metáfora invertida, en tanto la tinta es el territorio de la mancha, de lo indeterminado. Hay que volver a eso que en mi libro hablo mucho, la mancha, el balbuceo: un lenguaje animal. Vestuario de tinta quiere desvestrir las palabras, más que vestiarlas, quiere que regresen a ser tinta, mancha.

-En este sentido, ¿la Poesía es un vestuario de tinta, un atuendo que el hombre se pone para habitar la oscuridad (estos tiempos de tinieblas para la humanidad, ausencia de la mujer amada) y un atuendo para entrar en la iluminación (el misticismo del espíritu, el encuentro con la mujer amada)?

JA- Efectivamente, la poesía, para mí no consiste en crear un universo determinado de palabras y de estructuras, sino un universo de manchas, de diseminaciones de sentido. Creo que el lenguaje ha sido en muchos sentidos y de muchas maneras encarcelado en el mundo occidental, es una tendencia natural de las humanidades capitalistas. Usamos el lenguaje para intercambios económicos, para resolver problemas, para generar discursos políticos de convencimiento retorico, para defraudar, para construir una casa falsa del amor, el deseo, la pasión. Probablemente la jaula de la que hablaba Max Weber. Hay un poema que escribí en el libro que dice: “Encerrado en la jaula de las palabras/el pájaro se transforma en un mundo/poco a poco/hasta enjaular la jaula”. Quizá me equivoque (elegí en el poemario las palabras equivocadas para decir lo que ahora en este momento es más claro, y usted me lo ha provocado) Ese poema debería haber quedado de la siguiente manera: “Encerrado en la jaula de las palabras/el pájaro se transforma en un poema/poco a poco/hasta liberar la jaula de la prisión del lenguaje.” ¡Qué hermoso esto último!

Yo creo que los seres humanos nos vamos volviendo ausentes por el uso limitado del lenguaje con el otro. A veces estamos con la amada, con la/el amante, con el familiar, pero se va desvaneciendo, se va convirtiendo en una presencia-ausente, nos va invadiendo entre nosotros una espesa neblina que derrite nuestros rostros, porque lo que nos decimos no repercute en una subjetividad mayor, es convencional, lenguaje muerto, lenguaje de economización. La poesía me ha permitido buscar aquello que es y está, más allá de su ser y estar.

–En el libro, sobre todo en su primer parte, te detienes sobre todo en el problema de la escritura, de la palabra. La palabra como mancha, la palabra como dibujo, pero también deseo extraviado.

JA- Como he señalado, mi libro gira entorno a los límites de la palabra, en cómo más allá de la palabra hay otra forma de la palabra. Reconocer que hay otra forma de la palabra es reconocer que hay otras formas he humanidad. La humanidad extraviada.

-Señalas que la escritura es una forma de desaprender lo aprendido y al mismo tiempo de aprender otras, pero me gusta mucho esta idea de la escritura como una forma de dibujar pasos, es decir, la poesía como movimiento.

JA- Escribir es caminar, pero no un caminar sobre destinos. Andar es una buena manera de entender el caminar. La escritura (hablamos de la poesía) que se compromete con el significado indeterminado dibuja, no asume ni señala. En ese sentido, imagen y palabra son cohabitantes de la libertad, de la creación. Si bien me he referido a las manchas, quiero esclarecer este punto. Las manchas son espectros de las imágenes, fantasmas. En ese sentido son también apariciones. Dibujos. Y sobre la base de un dibujo no queda nada que entender, sino interpretar, re-crear.

-Para el poeta, la voz cantante, la escritura es algo tan cotidiano como “una mancha de café que se derrama cada día”, una mancha que sueña ser palabra, por ejemplo, la palabra “caricia”.

JA- Para un poeta el mundo debe ser siempre trastocado por la poesía. El mundo no es cotidiano por los hechos y las cosas que están ahí presentadas con mesquindad, por el contrario, la cotidianidad del poeta es aquella que revela la locura al alcance de todos, un poco como lo soñaba Lautréamont. La poesía nos mantiene siempre en un devenir. Como la mancha que siempre mantiene al lenguaje en un devenir puro, en una masa de apariciones constantes, insistentes.

–En el “Poema negro” dice: todo los animales del deseo/ se extravían. ¿El poeta es un animal del deseo? ¿El poeta es un animal extraviado?

JA- Hay en la metáfora de un animal extraviado una verdad dificil de asumir. Ser un animal extraviado implica que hemos asumido una humanidad postiza, protesica. ¿Qué pasa con el hombre cuando todos los animales del deseo se extravían? Asume otras necesidades, otros derroteros, se disfraza, se enmascara, invade, guerrea, codicia, impide, construye muros, cierra las puertas, petrifica las ventanas. Olvida al otro. Se vuelve sombra. Me gusta pensar que mi poesía hace aparecer estas reflexiones, no es la intención.

–Algunos poemas se construyen bajo el relámpago del aforismo… es así!?

no sé

la edad del agua

¿cuántos peces caben en tu nombre?

y escribí

solo para alumbrar

la oscuridad de mí mismo

JA- No sé si son aforismos, tengo un libro inédito de aforismos, y estos aforismos ha marcado todo lo que escribo. Pero asumiría como poemas lo que he escrito. Mientras el aforismo busca la paradoja, el poema debe buscar la imagen. Mientras el aforismo busca la contradición del pensamiento, el poema busca el esclarecimiento de la realidad, su aparición, el recoveco por donde aparece lo inefable.

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La política parasitaria

El debate que plantea Michel Serres en su libro El parásito es paradójica, en tanto el parásito sólo toma sin devolver, quita, arranca, es en sí mismo un paralizador, su capacidad es ser un medio que paraliza. Al mismo tiempo el parásito establece una armonía necesaria. En las comunidades de animales la actitud parasitaría y la posesión parasitaria deben entrar en relación con otros ecosistemas que regulen lo parasitario. De lo contrario el parásito tiende a producir la catástrofe.

Barras.Argentina

Arte urbano, José Alberto Sánchez. Argentina, 2014.

La idea de parásito como lo muestra Serres puede tener muchas vertientes, la más importante es la condición parasitaria, que puede aplicarse a fenómenos sociales y culturales. El consumismo, la religión, son hoy fenómenos parasitarios, lo que devuelven es algo evanescente, esfumoso. Muchas de las formas de la religión paralizan la libertad femenina, la despojan. Sobra decir, que el consumismo despoja de la monetariedad adquirida sobre la base del sobre-esfuerzo, para ello se elaboran muchas estrategias de inclusión al consumo, cerdito, plazos, facilidades de pago, ofertas. La sociedad queda en una parálisis de exclusión, ya que nadie puede alterar el orden de la producción controlada: el consumismo es parasitario.

Capitalismo. Argentina

Capitalismo. José Alberto Sánchez. Argentina, 2014.

¿Es posible hablar hoy de una política parasitaria? Cerrar todos los pasos hacia el debate y el diálogo son fenómenos parasitarios en tanto demandan sumisión, más peligroso es aún cerrar el ecosistema cultural a una sola vertiente y evitar que la pobreza dialogue como ecosistema cultural en el orden del progreso. Esconder la pobreza en la estadística o en la transparencia. La política parasitaria impide la participación en el progreso, paraliza el cuerpo de la sociedad civil hasta colapsarlo. Un guerra civil es un ejemplo de la política parasitaria. Una característica de lo parasitario son brotes de enfermedad social, pequeñas y luego grandes manifestaciones de ira, depresión, estrés, pérdida de orientación social (no saber ni quién es ni qué se es), paisajes de niebla en las alteridades (desaparición del otro como campo de interacción, de intersubjetividad), entrega súbita al placer sin contrato (matar, golpear, desmembrar cuerpos), improductividad (falta de apetito educativo, desatención al conocimiento, a la reflexión, a la creatividad).

La política parasitaria de nuestros tiempos ya conlleva datos de esta naturaleza.

La muerte de Yves Bonnefoy

Erudito, llevo la palabra hacía la imagen y la imagen hacía la palabra. Uno de los poetas actuales preocupados por la imagen. Hace un año en una charla de pasillo con Georges Didi-Huberman, le pregunte por Bonnefoy ya que es recurrente en sus libros, especialmente en “Le cube et le visage”. Es probable que la sensibilidad de Huberman por la imagen provenga de Bonnefoy, su forma y maneras de abordarla se parecen, son concomitantes. Para Bonnefoy la imagen es una trasmutación de la poesía, ese delicado desdoblamiento hacia las formas resguardando la sensibilidad dislocada de la razón.

Creo que este desdoblamiento y esta trasmutación son sólo pretextos para enfrentar de otra manera la poesía, en eso consisten sus ensayos, en desvincularse constantemente del humanismo pensado desde la filosofía o los emblemas racionales. Para Bonnefoy el humanismo debe estar tocado por la poesía. Es en ese pequeño intersticio que se abre cuando la palabra pierde su connotación y se entrega infielmente a lo inconmensurable donde es posible la imagen, donde la imagen es poesía. Siguiendo a Roland Barthes, pues en la presentación que hace de sus seminarios en el Collège de France, él mismo hace alusión a esa intuición: la literatura es una consciencia. Así, siguiendo ese destino, Bonnefoy a través de sus obras, establece que la poesía es una conciencia. ¿Cómo es la consciencia de la poesía?

Poeta, antes que cualquier otro designio, escribió caudalosamente, como un río desbordado por la presión de su propia naturaleza.

Yves Bonnefoy ha muerto hoy. Nos queda su imaginario metafísico, que como él mismo lo escribió: “todo poeta se divide, se rompe, entre su condena de encarnación y sus sueños de excarnación, entre la intuición lúcida y directa de lo real y su imaginario metafísico”.

Reset – Reiniciar

La idea de Reset es una idea reciente en las sociedades, es el resultado de la implementación de tecnologías de borramiento: eliminar lo imperfecto para volver también a otro estado quizá imperfecto. Pero el valor de hacer reset radica en la implementación de una vida sin error, una vida no errante. El error ha quedado fuera de las percepciones, porque errar consiste en creer en laberintos: sólo desde en una vida laberíntica se pueden cometer errores. Pero la vida moderna trata de evadir el error a toda costa, reseteamos el amor, reseteamos el texto, reseteamos el pretexto, nos reseteamos a nosotros mismos. No se elimina la noción de laberinto, sino que, a través del reset, anulamos la enrancia. Sin errancia la creación queda sujeta a tecnologías del orden, de mercado, de éxito y de triunfo. El artista y aquello que acompaña a su camino de hacerse hacedor se diluyen en polvo y son relegadas a niveles de monstruosidad: la locura queda encarcelada fuera orden.

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Poema ojo

Belleza y caducidad

Hay en el lenguaje del surrealismo una manifestación de la contradicción. Los surrealistas buscaron siempre una contradicción que estaba en el interior mismo del progreso. Los encuentros con el azar, con el azar premeditado, o la misma escritura automática son ejemplos prácticos de tales intenciones.

La imagen explosiva, es también uno de los ejemplos que denotan este proceso. André Bretón trabajo con esmero en la formulación de dicha contradiccíon llevada al campo de lo visual. Lo explosivo-fijo es más que una idea, es la encarnación de las estrcuturas elementales del pensamiento mágico, su praxis no atañe únicamente al arte, sino a los movimientos  naturales de la vida y sus contradicciones.

Aunque las aplicaciones de lo explosivo-fijo pueden ser de distintos niveles, Bretón se centro en las contradicciones del progreso en su proceso de abandonar la materia, de dejar ruinas modernas, cuya función era servir, avanzar. Recordemos la locomotora que detenida en las vías comienza a ser invadida por la naturaleza. El progreso se detiene y se vuelve mágico en lo que abandona.

Dejo dos ejemplos de imágenes relacionadas con ello.

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